Presentando a... mi mayor miedo
Bueno... me temo que esta es la última entrada del blog (o no, quién sabe 😏). No voy a mentir, me da un poco de nostalgia que esto se acabe, pero no nos vamos a poner tristes porque esta es probablemente la mejor entrada de todo el blog (pido perdón por anticipado si me puedo llegar a poner un poco agresiva).
Quiero contaros uno de mis mayores miedos: los móviles, concretamente los móviles en niños pequeños. Estoy harta de ver a bebés que aún no saben ni quiénes son con un móvil en la mano, harta de ver a padres dándoles el móvil a sus hijos como único recurso para que dejen de llorar. Para nosotros ir en bus, al super, al banco puede ser aburrido, pero para un niño menor de 5 años todo eso es nuevo, tienen un mundo entero por descubrir sin aburrirse ni un solo segundo, y aún así, siempre con los móviles. Esto es algo que se ve cada vez más y más y la verdad que la imagen da miedo.
Hace poco estuve hablando con una profesora que tuve. Le pregunté por el cole con una sonrisa en la cara y se me borró nada más escuchar su respuesta. Me dijo que los niños ahora entran cada vez con menos habilidades de comunicación y que parece que la única palabra que saben decir a la perfección es "quiero". Ahora son mucho más agresivos y los problemas de salud mental en infantil son cada vez más comunes. Me contó incluso que ha visto como se le entregaba una hoja de papel a un niño y este hacia el movimiento de zoom tratando de ampliarlo como en el móvil. Sinceramente, terrorífico.
Sobre los padres, prefiero ni hablar porque voy a decir cosas que probablemente esta plataforma me censure, pero aún así lo haré. No voy a juzgar la forma de educar de nadie, entiendo que todos podamos cometer errores y que siempre van a tratar de hacerlo lo mejor posible. Incluso puedo entender que les den en móvil en una situación de desespero con tal que se calmen. Pero de eso a convertir a tu hijo en un pequeño zombie me parece que debería de ser ilegal. Creo que hay gente irresponsable que le hace falta recordarles que tener hijos no es obligatorio y que si los vas a tener para cargarte su cerebro mejor cómprate un Furby. En serio, pido perdón por hablar así, pero yo misma he presenciado como a niños se les han dado móviles sin que ellos lo hayan pedido, parece que se les impone.
En fin, en esta entrada voy a hablar de la importancia de que los niños NO tengan móvil, la repercusión que esto puede tener y alternativas para calmar a los niños sin tener que recurrir a una pantalla.
- Daño al desarrollo del cerebro: el cerebro de un niño pequeño, especialmente en la etapa infantil, está en plena construcción, lo que significa que para fomentar su desarrollo, necesita movimiento, juego y personas, no pantallas. El móvil claramente interfiere en ese proceso. Menos experiencias reales significa menos conexiones neuronales. Lo que no se desarrolla a tiempo, puede no desarrollarse nunca igual.
- Retraso en el lenguaje: los niños aprenden a hablar escuchando y respondiendo a personas reales. El móvil no conversa ni adapta el lenguaje. Muchos niños expuestos a pantallas hablan más tarde y peor. Un niño callado frente a una pantalla no está aprendiendo, está perdiendo oportunidades de comunicación.
- Problemas de atención y autocontrol: el móvil sobreestimula el cerebro con luces, sonidos y cambios rápidos. Esto hace que la vida real les resulte aburrida. Luego no saben esperar, concentrarse ni tolerar la frustración. El resultado son niños impulsivos, nerviosos y con baja capacidad de atención.
- Adicción temprana: El móvil activa la dopamina, el mismo sistema que las adicciones. El niño pide el móvil, se enfada si se lo quitan y necesita cada vez más tiempo. No es capricho: es dependencia. Cuanto antes se empieza, más difícil es cortar después.
- Problemas de sueño: Las pantallas alteran el ritmo del sueño, especialmente en niños. Duermen peor, se despiertan más y descansan menos. Dormir mal afecta al crecimiento, al aprendizaje y al comportamiento. Un niño que no duerme bien no puede desarrollarse bien.
- Pobreza social y emocional: El móvil reduce el contacto humano. Menos miradas, menos gestos, menos emociones compartidas. Esto afecta a la empatía y a las habilidades sociales. Un niño que crece con pantallas aprende menos a relacionarse con personas reales.
- Contacto físico: Un abrazo, tomar su mano o sentarse juntos puede dar seguridad instantánea. El contacto físico libera oxitocina, la hormona del bienestar, y ayuda a que el niño se calme de forma natural.
- Hablar y escuchar: Pregúntale qué siente y escucha sin interrumpir. A veces, simplemente poder expresar su emoción basta para que se tranquilice. Las palabras de un adulto generan seguridad y comprensión.
- Música o canciones suaves: Cantar juntos o poner música tranquila puede cambiar el estado de ánimo rápidamente. El ritmo y la voz conocida ayudan a reducir ansiedad y nerviosismo.
- Respiración y relajación: Enseña al niño a respirar profundo y lento. Incluso unos segundos de respiración consciente ayudan a calmar la mente y el cuerpo
- Dibujar o pintar: El arte permite que el niño exprese emociones sin palabras. Dibujar, pintar o modelar con plastilina concentra la mente y tranquiliza el cuerpo, sustituyendo la necesidad de estimulación digital.
- Juego activo y movimiento: Correr, saltar, bailar o hacer un pequeño circuito en casa libera energía acumulada y ayuda a que el niño vuelva a la calma más rápido.
- Cuentos y lectura: Leer juntos un cuento o inventar historias desconecta al niño de la frustración y fomenta la imaginación, creando momentos de calma sin pantallas.
Estoy totalmente de acuerdo contigo Delia. Me parece muy bien que hables de esto y de que te posiciones en contra de lo que está sucediendo. Además de que es un tema muy actual. Y las alternativas que has recomendado nos van a ayudar a todos en un futuro tanto en el ámbito laboral como en el personal. Muchas gracias:)
ResponderEliminarMe ha parecido muy interesante tu última entrada, y no te preocupes por la forma en la que te has expresado. Desde mi punto de vista tienes TODA la razón, este problema debería cambiar urgentemente.
ResponderEliminarWOW, sin palabras. Gracias por abrirte con nosotros y por contarnos tu opinión al respecto. Estoy segura de que hay mucha gente que también piensa lo mismo y que por miedo esconden sus opiniones. Espero que esto cambie pronto, y que los niños disfruten de su infancia como es debido, y no pegados a un movil. Ya llegará su momento en el que lo tengan que usar a diario, pero de momento, que se dediquen a disfrutar de su inocencia.
ResponderEliminarGracias a tu entrada, ya sé como voy a educar a mis hijos y a mis alumnos; lo mas alejados posible de los móvil y lo más cerca posible de los demas.
Enhorabuena Deli!!
Un tema muy bueno del que hacer tu ultima entrada. Tienes toda la razón, y lo que te contó tu profesora me hace pensar en nosotras, que como futuras docentes, nos encontraremos con cosas mucho peores en relación con el móvil. La gente debería de ser más consciente del impacto negativo del móvil en los niños.
ResponderEliminarTodos mis respetos a esta entrada Delia, lo puedes decir más alto pero no más claro. Cuanta razón en una sola entrada, lo bien que has reflejado la actualidad y el miedo real al mundo que se nos puede llegar a venir, y lo importante que es que nosotros/as como futuros profes tengamos esto muy en cuenta y podamos evitarlo lo antes posible. La mejor entrada que he leído.
ResponderEliminarDelia me ha parecido una entrada muy directa y se nota que habla desde una preocupación real. El ejemplo del niño intentando hacer zoom en el papel me ha dado mucha pena. Me parece muy bien que, además de criticar el uso del móvil, propongas alternativas más humanas para acompañar a los niños. Se nota que vas a ser una gran profesora.
ResponderEliminarMuchas gracias por esta entrada Delia, la gente piensa que porque la tecnología sea parte de nuestro día a día también debe serlo para los niños y no es así, les quitan su infancia, está genial que hayas querido concienciar de esto.
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